Déjate llevar...

sábado, 9 de mayo de 2009

El tiempo

No mires atrás, el pasado nunca fue, ni será mejor.

Mira, me tienes frente a ti, y aún así pasé tantas veces desapercibida.

Ese ritmo siempre me llevó al pasado, hoy lo escucho y me trae a este presente inexistente.

El rumor del viento me dice que estás sentado mirando al horizonte y de pronto una estrella fugaz. Claros y oscuros muestra tu alma.

Que hermosa luna, luna completa nuevamente, si, , sin ocultar ninguno de tus rostros, mostrándose por entero. Mirar en lo profundo intimida.

Recuerda, en el universo de los sueños, no hay imposibles ni temores.

Te imagino ligera, libre de todo aquello que no te deja ser.

Solo cuando entienda que el pasado fue, que el presente es y que el futuro no existe. Entonces seré libre.

domingo, 29 de marzo de 2009

Alba de tu existencia

Al respirar, la inspiración profunda me llena de tu aroma, y llega la calma. Déjate llevar, liviana, sin temor, sin mirar atrás, sigue adelante, la brillante luz te guiará.

Por unos segundos creí ver tus ojos por primera vez , siento algo de reproche en tu mirada.

Aunque no diga nada, te llevo constantemente en el pensamiento. Lo se, a través de los sueños, nos hemos encontrado.

A veces la seguridad de tu existencia es tan profunda en mi, que siento paz, otras veces me impaciento un poco, no te enfades.

Donde te encuentras el sol está por salir. El alba, dicen, es señal de un comienzo, de un nuevo ciclo, el despertar.

domingo, 22 de febrero de 2009

Sentido y propósito



Sentía el frío, la brisa en mi ser, y solo caminaba para llegar, a donde siempre regreso.

No había nadie más, miré a un costado, y a otro, solo viento.

Aceleré mis pisadas, me detuve, pero sabía que llegaría a donde me esperan los objetos inertes, casi siempre en el mismo lugar.


La taza de café que dejé sobre la mesa hace más de tres días, los discos sin organizar, papeles distribuidos indistintamente, nada anunciaba tu visita.

Fue un cuestionamiento y una duda, la que te hizo volver, esta vez tocando la puerta.

Me observas, y yo continúo escribiendo lo que siento, dejándome llevar por un sonido ajeno al de este ambiente tan vacío. Quizá porque a veces creo que si te veo, te irás.


¿Por qué debo ser yo quien vuele una y otra vez hacia ti? Ya sabes que a veces decido cortar mis alas y permanecer en la tierra, encierro en una caja cada viaje, así evito la confusión.

Aunque suene a contradicción, este instante es, y no es. Sabemos que tiene sentido. Para el resto, sencillamente no tiene un propósito lógico.

No es olvido, ni son excusas, nos encontramos una vez más porque simplemente sentíamos la falta del otro.


miércoles, 28 de enero de 2009

Súplica en soledad

Un cambio se dió. Un giro anunciado. Aún, así, persisto en mi idea de que algún día no tendré que escribir más, y sabrás reconocerme frente a ti, y sabré reconocerte frente a mi. Todo lo logrado hace tiempo, casi se ha esfumado, pero se, que algo queda, y quiero retomar ese diálogo íntimo, entre tu y yo. Aunque trato de imaginar donde estarás, no logro siquiera ponerle un color a tu estado de ánimo, ¿te alejaste? ¿o fui yo quién de repente con el silencio dijo hasta pronto?
Búscame, háblame nuevamente, no quiero sentirme tan sola.

Leo estas palabras y suenan en mi cabeza como una súplica patética, aún así no pierdo esperanzas de que será escuchada.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Ocultar y buscar


Hoy vinieron a mi cabeza algunas ideas, y estuve pensando en el juego de la niñez donde todos se esconden y uno de los participantes cuenta hasta un determinado número y busca a los otros. ¿Quién gana? Aquel que es encontrado hasta el final. ¿Quién pierde? El que es encontrado primero. Cuando crecemos, la vida se trata un poco de eso ¿o no? La permanente búsqueda.

He conocido gente de toda clase, personas fáciles de olvidar, y otras que rondan los recuerdos durante largo tiempo, tal vez para siempre En algún momento es tu turno de ser hallado. Aunque te ocultes en el mejor de los escondites, es algo inevitable.
Todos queremos eso y perder ya no importa porque aunque seamos olvidables, al menos por un momento alguien supo de nuestra existencia.

¿Y si desapareces antes de ser descubierto? Entonces la vida habrá terminado.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Frente a frente


Tu compañía es alivio, descanso y desahogo siempre ¿Qué te impide venir? Yo te hago la misma pregunta, así que propongo un encuentro en algún punto intermedio, así yo iré y tú irás, es justo. ¿En qué momento? Es algo que está dentro de cada uno, que sabemos e incluso, en repetidas ocasiones hacemos de cuenta que desconocemos.

No tenemos que observar el lento intervalo de segundos, minutos, horas, días. Es tener el valor y reconocer sincrónicamente que hay un diálogo pendiente entonces estaremos frente a frente, sin buscarnos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Oscuridad

No se bien cómo llegué hasta aquí. Ni siquiera un rayo minúsculo de luz que dé la pista de mi arribo. Un dulce aroma me percató de tu figura. ¿Escuchas mi voz? Entonces sigue el sonido y acércate a mí, no temas. Este lugar parece vacío. Pero aquí estás tú, estoy yo, con eso nos basta. Rodeados por estas cuatro paredes de idéntica dimensión.

Estás en el suelo, en un rincón. Siéntate a mi lado y con tus manos acaricia mi rostro. Los rasgos son suaves. Te envolveré con mis brazos para que no sientas frío. Puedo sentir tu corazón afligido. Necesito confiarte un secreto. No puedo soñar, sí no hubieses venido, creo que no lo hubiera soportado un instante más. ¿Crees que soy un sueño?

Pedí la oscuridad para sentir paz, pero no vino sola, llegó la incomunicación, el aislamiento, y sin darme cuenta me salí del mundo.
La calma no ha llegado hasta ésta especie de cárcel que has creado, y nadie dictó una condena eterna. Ahora solo quiero salir de este encierro y poder correr nuevamente libre.

Primero, secaré las gotas de agua marina que han formado un charco a tu alrededor. Levántate, sin prisa pero sin demora. Olvida la aflicción y sígueme. ¿Será un viaje largo? Confía, y todo pasará en menos de un segundo.

Y sigo aquí, luminosidad intensa, son cuatro paredes, una ventana y la puerta abierta. Te siento cercana y se que te has ido, pero no tardaré en ir hacia tí.



jueves, 23 de octubre de 2008

Encuentro



Me empeño en que te presentes oníricamente y al despertar se borra la memoria. Lo haces a propósito y no te culpo. Al igual que yo, temes caer en un pozo muy hondo que quizá no tenga fin. Y sé que hay riesgos que tomar, de otro modo todo habrá sido en vano. No te apresures ni pierdas la fe.

En el vacío, me siento segura y luego ya no sé quien soy. Ser sin pertenecer. Mis pasos son firmes, un acto mecánico. No sabes a donde vas. ¿Qué quisieras encontrar en ese camino? Todo lo que ha sido esquivo.

¿Qué es más importante? ¿Llegar a mi destino? o ¿quitarme las vendas y mirar con atención todo lo que me rodea? Si te distraes, podrías perder el rumbo. Ya sabes lo que buscas. Lo sé.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Niebla





Algo nos frena ¿a ti? ¿a mi? no importa a quién. Te pregunto y me pregunto si cambiamos. Quizá es mejor cuando algo o alguien permanece escondido tras un velo y se convierte en inalcanzable. Es mejor también cuando de alguna manera dibujamos en nuestra mente y trazamos la figura de aquello que deseamos. Se tiende a idealizar de la misma manera, a quitar deliberadamente de un rostro todo lo que podría generarnos rechazo. De un cuerpo asimismo.

Solo puedo verte si cierro mis ojos.
Solo quiero verte si cierras tus ojos. Sin trucos, sin trampas.

El invierno se ha anticipado. Sin otoño. Aún así, distingo las hojas moribundas ahogándose entre el fango. La niebla no tardará en cubrirlo todo. Y aunque no anochece aún, gradualmente hará que todo se difumine. Atravesarla crea la ilusión de estar en la nada. Nace la duda entre caminar o simplemente dejarse llevar.

domingo, 17 de agosto de 2008

Atemporal


Ven, quiero mirar la luna. Toma mi mano. Es agradable sentir las piedras frías, la hierba mojada, el viento chocando contra las hojas. En otros tiempos recorrí este mismo sendero con una compañía distinta. Lo conoces bien, a pesar de que tus huellas se han borrado. Así es, no queda rastro de ellas, ni de las otras. ¿Sabremos cómo regresar? Serás tú quien guíe nuestro retorno. ¿Y luego?


Contar escalones es entretenido, aquí son más de cinco, más allá menos de cuatro y al final nueve. Contar árboles también, aquí hay unos diez, más arriba veo siete y al final…

¿Te has fatigado? Un poco, pensé que sería sencillo volver aquí después de tantas estaciones transcurridas. ¿Ha cambiado mucho? No, en realidad ahora que observo todo a mi alrededor, parece atemporal. Es muy cierto, incluso en este mismo instante hay un silencio... ¿Temible? No era esa la palabra que buscaba.


Mira al cielo. Se ve lejana, casi inalcanzable. No es imposible. Lo se. ¿Y tú? No lo se. Hoy pareces esquiva a mis preguntas.

Regresemos, observé todo detenidamente, podemos ser más ligeros y estar nuevamente en nuestro punto de partida. ¿Disfrutaste ver la luna llena desde un sitio distinto? Fue agradable percibir todo lo que lleva hasta ese lugar, siento que cada vez que estás allí te sientes segura. Me siento tranquila, puedo dejar que mi mente se distraiga, que los pensamientos vaguen libremente.


Hoy algo será distinto, me quedaré contigo y cuando despiertes ya me habré ido.